Sevilla como ciudad para caminar es excelente, pero un porcentaje muy alto de personas desconocen ciertas zonas ideales para ello, en este caso, la Isla de la Cartuja, donde en el año 1992 se celebró la Expo92, de la cual aún quedan bastantes restos.

La Isla de la Cartuja es un lugar muy solitario donde al haber tan poco tráfico, (especialmente los fines de semana) se convierte en el escenario perfecto para caminar en familia. Aún conserva parques creados para el evento, como los jardines del Guadalquivir y el jardín americano, los cuales poco a poco se han ido restaurando y habilitando para que puedan ser visitados de nuevo. Son escenarios muy amplios y luminosos, además de que contienen elementos muy interesantes, por ejemplo, los jardines del Guadalquivir contienen un gran laberinto de setos donde hay que encontrar la salida o en el jardín americano se puede disfrutar de bellos atardeceres a pie de río. Por otra parte, es un terreno muy plano y además hay un carril bici que conecta ambos jardines, ideal para ir en bicicleta o en patines.

En cuanto a la antigua Expo92, muchos de los antiguos pabellones están derribados y otros muchos fueron desmontados y trasladados a sus países de origen. Pero a día de hoy, hay muchos que se conservan bastante bien y es muy interesante volver a verlos tras 29 años. Entre los pabellones que se conservan, se encuentran el pabellón de Italia, Marruecos, Corea, Francia, Kuwait, Hungría, Nueva Zelanda, etc. Algunos de estos, al ser recintos privados han sufrido alteraciones a lo largo del tiempo, como por ejemplo el de Corea, mientras que otros como el de Italia y Marruecos siguen totalmente igual que en el año 1992. Visitar esas calles y pabellones mientras se camina es una bonita forma de desenterrar ese periodo de historia en el que Sevilla era una de las ciudades más importantes de todo el mundo durante ese año, y de esta forma, contar a los más pequeños en qué consistió dicho evento.

Para una buena experiencia, se recomienda llevar consigo un mapa de la antigua Expo92 (en internet se pueden descargar), de esta forma, es mucho más fácil descubrir qué edificio se encontraba donde ahora solo hay un solar abandonado o un edificio más moderno totalmente externo a la Expo92. Además, en la página web de la Expo92 se disponen de fotos de archivo de todos los pabellones que la formaron, por lo que será más fácil visualizar los cambios en los edificios o poder imaginarnos las dimensiones de los pabellones que fueron derribados.

 

Combina el paseo con otras actividades

Al igual que los parques construidos para la Expo, en todo el recinto hay carril bici, así pues, se puede combinar los paseos con estos elementos para hacerlo más entretenido o bien para poder ver la Isla de la Cartuja en menos tiempo, debido a que este recinto es de grandes dimensiones. Además, al ser un recinto tan poco popular, no se encontrarán otros viandantes, por lo que para practicar con estos elementos se convierte en escenario ideal.

Como se puede observar, en Sevilla existen muchos lugares que apenas son visitados y que al acudir a ellos en familia se puede convertir en una aventura muy interesante, ya que es conveniente romper con la monotonía de visitar los lugares más concurridos y populares, de esta forma, cuando estamos en un lugar diferente, las ganas de explorarlo y recorrerlo son mayores. Por lo tanto, se caminará mucho más que en un lugar en donde se ha estado previamente. Así pues, siempre hay que buscar zonas novedosas e interesantes para romper con la rutina.

Y hasta aquí la publicación de hoy. Desde Método Piecito esperamos que esta ruta os motive a caminar y a descubrir lugares nuevos. Si tenéis alguna pregunta o queréis introduciros algo más en este tema podéis mandarnos un correo info@metodopiecito.com que responderemos con la mayor brevedad posible.

Fotografía de pepegphoto