El ritmo de vida que se lleva  diariamente es fundamental para la salud, así pues, hay ciertos comportamientos que se han de  cambiar para que en un futuro no causen  problemas graves de salud, como la aparición de patologías crónicas o enfermedades cardiovasculares. Para evitar esto, se ha de tener voluntad y sustituir ciertos elementos que forman parte de la rutina.

Una de las tareas más importantes que se ha de cumplir es eliminar el estrés que se acumula en nuestro cuerpo. En ocasiones, es normal tener cierto nivel de estrés por distintas situaciones, pero en cuanto se tenga oportunidad es muy aconsejable eliminar este realizando actividades que  

Las situaciones de estrés acumulado tienen  consecuencias tales como insomnio, depresión, nerviosismo, mal humor, taquicardia, etc. Por lo tanto, cuanto antes se aprenda a controlar el estrés y se sepa qué es lo que necesita el cuerpo en dicho momento, más beneficioso será para el cuerpo. 

Otro de los hábitos perjudiciales es el consumo en exceso de azúcar, comida rápida y snacks. Este tipo de comidas cuanto menos se consuma, más beneficioso será para el cuerpo, ya que estos excesos son los comienzos de enfermedades como diabetes, obesidad, hipertensión e incluso cáncer.

Los excesos de calorías suelen en muchos casos acompañarse de una vida sedentaria, si esto es así, lo ideal es incluir algunas rutinas de ejercicio para compensar eso excesos . Se ha demostrado que una vida inactiva provoca que el sistema musculoesquelético se debilite y en un futuro pueda aparecer ciertas enfermedades como artritis, artrosis, obesidad y varias enfermedades cardiovasculares. La vida sedentaria incluye comportamientos como permanecer sentado durante largos periodos de tiempo viendo la televisión, mirando el móvil o practicando otros hábitos donde se permanece  completamente inmóviles. En ocasiones, esto se acompaña con “comida basura” y snacks, por lo que es altamente perjudicial.

Para llevar una vida de mejor calidad lo más aconsejable es realizar ejercicio físico mínimamente 30 minutos al día, siendo de vital importancia especialmente en la infancia. Según un estudio publicado en Neurobiology of Aging,  el ejercicio diario consigue evitar que las patologías anteriormente citadas puedan aparecer en un futuro, además, puede hacer que el funcionamiento y estructura del cerebro varíen y ayude a mantenerlo sano, pudiendo evitar enfermedades como la demencia y el alzheimer.

La soledad ha de evitarse

Cuando se permanece en soledad sin haberlo elegido, se pueden provocar daños en la salud física y mental. Cuando se vive en soledad sin nadie que te haga compañía, aparecen malos hábitos de vida que hacen daño al sistema nervioso y al metabolismo, especialmente en personas de tercera edad, esto ocurre porque se demostró que estas personas tienen mayor tensión arterial y frecuencia cardiaca, además de elevados niveles de cortisol. La explicación de esto tiene que ver con que las personas que por algunas circunstancias han acabado en soledad, al no encontrar apoyo en su entorno, pues precisan estar en un mayor estado de alerta para controlar las dificultades que surjan.  Así pues, las probabilidades de que aparezcan enfermedades como la depresión se incrementan notablemente, además del alto riesgo de sufrir una pérdida de las funciones cognitivas.

Como es evidente, disfrutar de la compañía de otras personas, ya sea la  familia o el propio  grupo de amigos ayuda a conseguir un estado de bienestar  muy necesario para el cuerpo. Además, en un estudio publicado en Proceedings of the Royal Society se demostró que la corteza prefrontal, es decir, la zona del cerebro situada sobre los ojos está más desarrollada en función de la calidad de la vida social.

La falta de sueño también es un factor muy perjudicial para el organismo. Mientras se duerme, el cuerpo y la mente se regeneran, por lo que, si el sueño es insuficiente , aparecerán alteraciones en la capacidad de concentración, memoria y estado de ánimo. Estas se manifiestan con síntomas tales como la distracción constante, el mal humor, y con la capacidad de baja concentración.

Además, cuando el descanso  es de mala calidad, aparecen trastornos físicos como variaciones en la temperatura del cuerpo, mayor frecuencia cardíaca, aumenta la segregación de cortisol (hormona del estrés), incluso aumenta los niveles de azúcar en la sangre. Por lo tanto, hay que cumplir con las horas de sueño que se recomiendan, especialmente en las edades más tempranas, donde se recomiendan de 9 a 11 horas de sueño, mientras que en adultos lo ideal es de 7 a 9 horas.

Y hasta aquí el post de hoy, desde Método Piecito queremos animarte a aprender a gozar de una buena salud. Si tenéis alguna pregunta o queréis introduciros algo más en este tema podéis mandarnos un correo info@metodopiecito.com que nos encantará saber tu opinión.